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Under The Helmet

A medida que la Fundación Bahati avanza hacia su segunda década de cambiar vidas, su fundador, el embajador de Giant Rahsaan Bahati, no para.

El embajador Giant Rahsaan Bahati pedaleando en Los Angeles

Es posible que conozcas a Rahsaan Bahati como corredor, ganador de 10 títulos de campeonatos nacionales. O tal vez lo conozcas de Zwift, donde es el administrador de impacto social y un líder habitual de eventos.

Tal vez hayas seguido las aventuras de Rahsaan como embajador de la marca Giant, incluido su viaje para convertirse en uno de los ganadores de la Race Across America.

Claramente, el nativo de Los Ángeles es un hombre de múltiples talentos. Pero si le preguntas a Rahsaan, hay algo que lo define más: su papel como fundador de la Fundación Bahati. Lanzada en 2010, la fundación se creó para ayudar a mejorar las vidas de los jóvenes que se enfrentan a los mismos desafíos que se enfrentó Rahsaan cuando crecía en el centro sur de Los Ángeles.

Cuando era un niño que crecía en el centro de la ciudad, Rahsaan estaba rodeado de bandas, drogas y delincuencia. Acabó metiéndose en problemas en la escuela. Fue testigo de la violencia en su vecindario, pero ahora se da cuenta de que tuvo suerte de tener a sus padres en casa, junto con sus cinco hermanas y su hermano menor.

El embajador de Giant Rahsaan Bahati entrenando en Zwift

Rahsaan mostró de joven su talento en la pista. El ciclismo le abrió las puertas de un mundo diferente.

Por probabilidad, lo normal hubiese sido que la vida de un chico de Compton se hubiese torcido. Pero la vida de Rahsaan cambió para mejor cuando, a los 11 años, un maestro de secundaria lo introdujo al deporte del ciclismo. De repente, se encontró en un camino diferente.

Y ese es, en pocas palabras, el propósito de la Fundación Bahati: mostrar a los niños del centro de la ciudad que tienen otras opciones. Que pueden seguir un camino diferente, el que encontró Rahsaan. La misión de la fundación consiste en presentar el ciclismo a los niños en comunidades marginadas, no solo como un deporte, sino también como una forma saludable y divertida de ganar libertad y movilidad en sus vidas.

CAMBIANDO LA CULTURA

Mucho antes de que comenzara la fundación, desde sus inicios como corredor de pista junior en el Velódromo Dominguez Hills, lugar de los eventos de carreras de pista durante los Juegos Olímpicos de Los Ángeles de 1984, y a lo largo de su carrera profesional en carretera, Rahsaan tenía el deseo de atraer a más gente como él en el deporte.

“No siempre supe que quería iniciar una fundación”, dice Rahsaan. “Pero lo que sí sabía es que quería cambiar la forma en que se veía el ciclismo desde mi perspectiva, que era todo de un solo color: blanco. Recuerdo estar en carreras en los EE. UU. y en el extranjero y no ver a una sola persona que se pareciera a mí. Desde los corredores hasta los directores de carrera y equipos, y todos los puestos intermedios. Siempre me preguntaba, ¿por qué es así? Nunca encontré la respuesta, así que decidí intentar cambiar las cosas yo mismo”.

El embajador de Giant Rahsaan Bahati rodando en Los Angeles

Además de su trabajo con la fundación, Rahsaan también es un gestor de impacto social de Zwift.

Cuando decidió crear la fundación, Rahsaan todavía estaba en el mejor momento de su carrera deportiva. Había terminado la universidad en la Universidad de Indiana y venía de uno de sus mejores años en 2008 cuando ganó 15 carreras, incluido el Campeonato Nacional Pro Criterium de EE. UU. Mientras competía en Europa, tomó su decisión.

“Yo podría ser la voz para atraer al ciclismo a más niños como yo pero que eran menos afortunados”, dijo. “Decidí que daría todo lo humanamente posible para asegurarme de que personas como yo estén representadas en el deporte del ciclismo. No se trataba de buscar a una promesa del deporte, sino más bien de llevar el ciclismo a aquellas comunidades marginadas”.

Ahora, echando una mirada atrás a la primera década de la fundación, Rahsaan ha aprendido lo que realmente funciona. La forma más significativa de marcar la diferencia es dar el primer paso. “Parece simple, pero la mejor manera de ayudar a estas comunidades con el ciclismo es simplemente exponerse al deporte. A partir de ahí, damos los siguientes pasos: fomentar un estilo de vida más saludable para el niño y los padres, introducir la seguridad y el mantenimiento de las bicis”.

Rahsaan ha podido ver el éxito de la fundación, y esa es la parte más gratificante del trabajo. “Eso es lo que me enorgullece más”, dice. “Ver a los jóvenes convertirse en adultos, disfrutando del triunfo de la vida. Los hemos visto proseguir con sus estudios, conseguir trabajos increíbles y convertirse en empresarios. ¡Eso es emocionante!"

La Fundación Bahati ayuda a los niños de comunidades marginadas mediante la donación de bicis y equipaciones.

Brindarles a los niños una oportunidad para montar en bici puede ser el camino a un estilo de vida más sano y feliz.

MIRANDO HACIA EL FUTURO

De cara al 2022, la fundación está inmersa en muchas iniciativas. Una de las principales que ha estado en la mente de Rahsaan es la construcción de un bike park en Los Ángeles.

“Este será un lugar al que los niños puedan ir, un lugar seguro para andar en las bici que les donamos”, dice. “Es genial ver todas las bicis Giant y Liv por el barrio, ¡pero si tuvieran un lugar seguro y protegido para pedalear sería maravilloso! Con la llegada de los Juegos Olímpicos a Los Ángeles en 2028, mi sueño es tener un bike park en los próximos 12 meses”.

El mayor desafío al que se ha enfrentado la Fundación Bahati a lo largo de su primera década sigue siendo el mismo en la actualidad. “Sin duda, es la falta de apoyo financiero”, dice Rahsaan. “Durante diez años hemos estado tratando de descifrar la manera de lograr este respaldo coporativo. Todavía no hemos llegado a este punto, pero eso no significa que el trabajo que hacemos no tenga un impacto positivo en nuestras comunidades. El dinero es una herramienta, y necesitamos herramientas para impulsar aún más nuestra misión y asegurarnos de que nuestro trabajo siga creciendo”.

El embajador de Giant Rahsaan Bahati pedaleando en Los Angeles

Todo ayuda, y cualquiera puede involucrarse. “Siempre necesitamos voluntarios, donaciones, líderes, gente con iniciativa”, dice Rahsaan.

La mejor manera de participar es visitar la página web de la Fundación Bahati y suscribirse. Para saber cómo puedes ayudar a transformar las vidas de los jóvenes a través del poder del ciclismo, haz clic aquí .

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