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HELIOS FURIOS, GRAVEL EN ESTADO PURO.

lunes, 21 de junio de 2021

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El pasado fin de semana, el equipo Giant formado por Samuel, Julen, Miguel y Mikel, tomaban salida en la Helios Furios en las Tierras Altas de Soria. Una carrera en autosuficiencia en donde el concepto gravel es más sinónimo de aventura que nunca ;)

El pasado sábado 19 de junio se celebraba la Helios Furios en las Tierras Altas de Soria.

Esta prueba de Gravel en formato de autosuficiencia consta de dos opciones de recorrido, una de 100 y otra de 200km. En ella prima la aventura, el objetivo es llegar antes de la puesta del sol. Las trampas y emboscadas no son pocas, y los avituallamientos invitan a quedarse en ellos. El entorno de una gran belleza natural. Más que una ruta, se trata de una aventura con un inmejorable ambiente poco competitivo. Las tormentas de los últimos días degradaron el terreno, dificultando mucho el avance de las bicicletas, endureciendo aún más el recorrido.

Convencidos por Rubén, de MundoBici Soria, patrocinador de la prueba, nuestro team que no necesita demasiado empuje, y que se lían ellos solos, echaron la bici al coche, y pusieron rumbo a la salida de la prueba en el Abergue Tierras Altas.

El equipo Giant, formado por Samuel (Sobreruedas Valladolid), Julen, Miguel y Mikel, participó en el reto más largo. En total realizaron 211 km con 4540 metros de desnivel positivo. Un tiempo total de 13:52 horas contando también paradas. El consumo estimado de Mikel fueron 7893 Kcal, menos mal que los avituallamientos eran muy buenos.

Para este desafío personal, el equipo Giant escogió una compañera a la altura. 4 Revolt Advanced les acompañaron para hacerles la experiencia más agradable. Más de 200km de lucha contra uno mismo y contra las irregularidades del terreno, que gracias a la tecnología D-Fuse de la gravel de Giant, pudieron soportar sin ningún problema.

CRÓNICA DE MIKEL VIVAR:

La prueba organizada por MadChain y Bike IN Tierras Altas dispuso la salida-meta y centro neurálgico en el Albergue Tierras Altas en Fuentes de Magaña. "El recorrido no estaba marcado, pero si contaba con 3 puntos de control con sus respectivos avituallamientos. La ruta se sigue con el GPS, lo cual exige ciertos dotes de navegación de los cuales no estamos dotados. Es un formato muy muy divertido".

La salida fue sobre las 6.50 de la mañana después del toque de gaita, los 39 participantes de la ruta larga cruzamos el pueblo y empezamos con unos sube y bajas por pistas y algún sendero. El terreno se adentró en el bosque autóctono  y después de cruzar un rio con bastante caudal comenzó una subida rota con cascadas de agua en los laterales. Una zona preciosa. Bajamos por una pista en razonables condiciones e iniciamos la subida al puerto de Piqueras, unos 5km al principio un poco rotos y después en mejor estado. Llegamos al primer avituallamiento de Vanbarvan en el kilómetro 65. Reponemos fuerzas con lacitos de hojaldre y bocadillos de jamón, y retomamos el track. Un cresteo con fuertes pendientes de subida y bajada, terreno roto, no apta para cardiacos, pero con espectaculares vistas, termina en una bajada de un puerto de carretera precioso, perfectamente podríamos estar en Pirineos o Alpes.

Continuamos mezclando carreteras secundarias y “terciarias” y atravesamos el bello pueblo de Villoslaba de Cameros. Aquí iniciamos la subida más exigente, unos 12 kilómetros para llegar a la estación invernal de Santa Ines. Allí nos cambiamos la ropa y recuperamos en el avituallamiento con huevos, chorizo, lomo y torreznos maridados con cerveza o refresco al gusto. Llevamos 115km, y nos espera un último rampón para coronar el puerto. Iniciamos una pista de bajada rápida que desemboca en carretera por la que rápidamente llegamos al kilómetro 165, avituallamiento Erre Q Erre. Aquí un bocadillito a elección con caldo y refresco, seguimos por la carretera. Cruzamos varios pueblos, algunos abandonados y otros con poca población y llegamos a una zona de pista. Un fuerte repecho nos lleva a unos aerogeneradores, 30 minutos largos nos dicen, pero aún quedaban dos o tres emboscadas más. Cuando creíamos que estábamos en el pueblo aún quedaban 4 km, con más subidas y una sorpresa justo al final.

Completamos el reto al sol y los 4 mosqueteros llegamos antes del anochecer.

Una divertida fiesta y barbacoa nos sirvió para recupera fuerzas.

¿Volveremos? Seguramente sí.

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